Es cierto, nunca acabo nada, siempre dejo todo a medias. Escribo algo y ahí se queda, esperando. Pienso algo pero siempre me lo callo. ¿Miedo? ¿Vergüenza? No lo se, pero mejor no contarlo.
Cada nuevo amanecer guarda una nueva oportunidad, una nueva vida de 24 horas de duración perseguida por el anochecer. Vas a contrareloj y sin aliento. Ahora imagina que es la última vez que ves salir el sol, que cada segundo se te escapa sin tan si quiera poder verlo...bienvenido a mi día a día.