Es cierto, todo es efímero. Los muros en silencio guardan aquellas palabras, todos esos momentos... no puedes aferrarte a nada, todo pasa y tiene que pasar, con o sin nosotros. Disfruta al máximo sin olvidar que nada es eterno y que el tiempo corre, que no podemos detenerlo, como agua entre las manos, siempre se acaba yendo. Da igual que llores, que te agarres con fuerza a tus recuerdos, es pasado. No lo puedes cambiar ni volver a vivir. Ve pensando en construir tu presente. Ve pensando en no parar de construir tu felicidad.
Cada nuevo amanecer guarda una nueva oportunidad, una nueva vida de 24 horas de duración perseguida por el anochecer. Vas a contrareloj y sin aliento. Ahora imagina que es la última vez que ves salir el sol, que cada segundo se te escapa sin tan si quiera poder verlo...bienvenido a mi día a día.