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Mostrando las entradas etiquetadas como miedo

Sin escapatoria.

Nada se para,  nada espera. O te mueves o te pasa por encima la vida y su rueda. Es cierto. Pero me quedo siempre quieto, inmóvil (hasta) de pensamiento, las dificultades me atenazan e incluso antes de afrontarlas se que estoy muerto, sin escapatoria, sin victoria. Una montaña sin equipo de escalada, sin oxígeno, sin ganas. Lo veo venir,  me coloco en el centro, dejo que me arrolle, pero no quiero, MUERTO. Otra oportunidad pasada, otra frustración más a la espalda, vuelta a empezar. ¿Miedo a fracasar? Al fin y al cabo, siempre es tarde para reflexionar.

Miedo a ser yo mismo

Miedo a hablar, a callar, a gritar, a llorar. Miedo a gustar,  miedo a no agradar. Miedo a tomar decisiones,  miedo a estar parado mientras el reloj no para de hacer tic-tac. Miedo a ser yo mismo mientras el resto parece tenerlo todo decidido,  controlado. ¿Soy diferente?  ¿Qué debo hacer?  ¿Qué debo no hacer? Todo son preguntas en mi interior mientras el mundo me mira con los ojos de quien quiere intimidarme. A mí, a un manojo de nervios. A un NADIE. Porque a pesar de lo que me inculcaron en casa, en la escuela, en la televisión, en la radio...no voy a llegar a ser importante ni uno entre un millón y mucho menos mientras en mí impere esta maldita indecisión, pero tampoco quiero serlo. Quiero, simplemente, ser alguien que se mire al espejo cada mañana y se sienta orgulloso de tomar decisiones, de ser quien es, de arrepentirse de sus errores porque un día decidió dar un paso adelante y poner voz a sus deseos. En mí reina e...

De nada.

(El presente texto aparece escrito por primera vez por mi en el blog de musicafeinomano, en el cual aún lo podéis encontrar, pero quería tenerlo aquí también) "He sido un idiota toda mi vida, me he dejado mangonear siempre por todos y jamás he llegado a ser feliz". Me vi reflejado en sus palabras con la misma nitidez con la que sus ojos cansados me miraban mientras me lo decía. Una voz muy profunda me susurraba mientras me decía aquello y tenía razón, en no muchos años me veré así. Seré alguien que por hacer caso a los demás, no hace lo que realmente quiere  cuando encima el resto solo buscan pasarte por encima sin ningún miramiento. Me da mucho miedo. El tiempo pone a cada uno en su lugar. A el, con 88 años, el tiempo le ha pasado la factura. De trabajar tanto, casi no puede ni andar. De ir de aquí para allá mandado por cualquiera, se siente un desgraciado. Cada vez que me lo dice, frunce el ceño con rabia, como con ganas de retroceder en el tiempo y mandar a tod...

Jaula de cristal.

 Vivo en una jaula de cristal  transparente, imperceptible, pequeña.  Cada vez que me muevo,  se mueve conmigo.  Me asfixia, me agobia.  No me deja respirar.  Pero nadie la ve,   me toman por loco, mas aún se  que es por vosotros  por lo que tal jaula existe y me encierra.  Desde pequeño me la habéis fabricado a medida y ligera  para que no la notase hasta que no fuese necesario.  Es parte de mi.   Esa maldita jaula tiene candado y en mi interior se halla la llave  pero bien sabéis que nunca echaré mano de ella.  Es mi jaula, mi espacio, no sabría vivir fuera de ella.  A veces, sólo a veces, entra un poco de aire de fuera.  Ese aire, hace que aquí dentro me sienta como muerto en vida.  Por mucho que camine,   es dentro de mi jaula.  Por mucho que avance,  siempre me acompaña .

Frases.

Lo siento, Te quiero, Te echo de menos, Me equivoqué, Y un sin fin de frases hechas que quieren decir tanto...pero que pocos sabemos valorar. En parte, porque son frases demasiado devaluadas por su uso. Quién no habrá dicho un "lo siento" hasta la saciedad o hasta que le han mandado directamente a la mierda. Es un ejemplo. Me sigues, ¿no?. Por otra parte, pocos lo saben valorar porque son pocos los que son capaces de decir "te echo de menos" y cuando  lo dicen, lo escuchas como un balazo a bocajarro, a pecho descubierto. ME ECHAN DE MENOS. Lo piensas, no sabes muy bien que decir, ¿Qué significa?. ¿No lo sabes?. El ego y nuestra soberbia han desaparecido, se han esfumado y entonamos algo que odiamos, el himno de la fragilidad, cuya letra firma nuestra, hasta ahora escondida, capacidad de equivocarnos. Y si, sentimos. Y aunque hace un mes firmásemos un adiós con un café, a día de hoy puedo echarte de menos. Somos humanos, pero intentamos ser máquinas. No puede ser...

Resaca emocional.

Aunque eres consciente de que tus fantasmas te persiguen y te atan al pasado, no quieres parar de avanzar. "Un paso más", te dices, con la seguridad de quien se cree inmortal. Pero no. No puedes más.  Has de parar, ¡por Dios! te volverás loco... esto no puede seguir así... ¿cómo si no? Somos presos de nuestros miedos, de nuestros recuerdos y de nuestros "y si...". Muchas veces habrás querido tener amnesia temporal o vomitar toda esa pesada carga de una vez y muchas mas habrás querido parar en seco, dejar de sentir porque realmente, no puedes con todo  y querrás no parar de llorar, llorar en esa esquina húmeda, fría y oscura donde te debates continuamente entre caer o no levantarte jamás. Decides avanzar. -los dos sabemos que esto no durará- Pasan los días , cada vez duermes peor y eso no ayuda en absoluto. Vives grandes experiencias pero no puedes dejar de compararlas con aquellas que ya pasaron y no volverán. Te lo dije, te ibas a volver loco. Ya saluda en ti ...