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De los miedos, la rabia y el paso del tiempo

14: 02 El tiempo pasa muy veloz, 14:03 y no te das ni cuenta porque estás del revés, 2018 y aún te preguntas como ha pasado un año y has podido perder tanto... Todo acaba perdiendo el barniz de la primera vez y el brillo de la ilusión, acaba dando igual, total, es sólo un año más y ya quedan veinticuatro menos para el final. ¿Lo habré sabido aprovechar?                                    

Coma, punto y aparte.

No se qué escribir a mil pies de altura como tampoco sé que hago volando sin alas, besando sin ganas, sonriendo forzando la mirada fijándola en todas partes menos ahí, aquí, ahora. Creo que el corazón marca el ritmo y yo solo lo sigo con miedo a perder el compás. Pensar, actuar, todo viene y yo solo hago que bailar casi siempre mal, sin poder corregir el paso que hizo pisar mis ganas de volar para quedarme aquí, perdido en la inmensidad de la arena sin ser capaz jamás de llegar al mar.

05:30am (Inacabado, sin sentido)

Escribo esto a la luz de tu mirada, de tu recuerdo o los resquicios que me quedan de el, pues parece ser lo único que hace de llama que aviva mi alma, cada vez más fría, cada vez con menos ganas. Mi coraza es un circo, me engaño a mi mismo. Estoy vacío. Tantas fueron las sensaciones que me llenaron... ¿Donde quedaron? Miro tu foto y acto seguido me miro al espejo, caigo al suelo. Recuerdo amigos, recuerdo querer como nunca he querido, a corazón abierto, a gritos, a contracorriente, con todo, contigo.

Perdido

Mirando al techo, comiendo techo, sangrando. Pensando. Silencio. Pensamientos en el paredón de mi cabeza, todos acribillados, de luto toda esperanza, todo pasa rápido, en mi, lento y es un drama que jamás se acaba al despertar en cama a la siguiente mañana.

15:05 pm

Sangre en mis manos, soy yo contra el frío y duro asfalto, yo contra la pared de algún maldito cuarto que me demostró que yo soy mucho más frágil y blando. Mis pensamientos, delirios, no son más que palabras pesadas llenas de vacío que son lo contrario a lo que algún día el que teclea quiso. Pero que más da. Todo es igual. Tu y un muro. Tu contra todo hasta caerte exhausto, muerto. Vuelta a empezar. De poco sirve tener algo dentro, si para el resto es un jeroglífico incomprensible, si es más fácil encerrarte en el más oscuro silencio que coger papel y bolígrafo para entenderlo. No quiero. Mira al otro, que es un "yo" con diferente rostro.