De como la luz que penetra por mi retina al ver una un amanecer me alegra el alma. La calma de una foto bonita. Un gesto de cariño a tiempo que es capaz de doblar el acero. (A veces, pequeñas señales, a menudo imperceptibles para la mayoría de los transeúntes debido a su celeridad por llegar lo antes posible de un punto A a un punto B, bien pueden cambiar el transcurso de su día o, si me apuras, de su vida)
Cada nuevo amanecer guarda una nueva oportunidad, una nueva vida de 24 horas de duración perseguida por el anochecer. Vas a contrareloj y sin aliento. Ahora imagina que es la última vez que ves salir el sol, que cada segundo se te escapa sin tan si quiera poder verlo...bienvenido a mi día a día.